Hablar del conocimiento es hablar de la capacidad que un individuo tiene para entender y ejecutar las cosas de manera acertada, determinando que éstas contribuyan al desarrollo científico y por consiguiente al bienestar colectivo, por lo que el papel que cumple un ser humano en muchas ocasiones es determinante para conseguir los objetivos propuestos.
Dentro del capítulo IV realizaremos un análisis profundo sobre la imagen del conocimiento, las experiencias que se van teniendo en la escuela, trajinar por la escuela y terminaremos justificando el porqué dentro del presente trabajo, buscando que el aporte que demos a esta temática contribuya de manera real y positiva al progreso de todos.
Al enfocar el tema de análisis, es necesario entender que un niño es como un libro abierto que va adquiriendo toda clase de experiencias y que se reflejan sobre la imagen del conocimiento para que actúe de una u otra manera frente a las circunstancias, es donde el trabajo intelectual juega un papel muy importante el aspecto cognitivo del niño en miras de conseguir que entiende que el saber es un paso privilegiado para llegar a la práctica.
Lamentablemente esta actividad que generalmente se realiza en el aula, no está bien encaminada porque siendo objetivos en la mayoría de los casos nos limitamos a dejar pasar el tiempo y no mantenemos un ritmo sostenido, desaprovechando la capacidad del niño y la labor del maestro en miras de conseguir un aprendizaje significativo.
Acompañado de que las operaciones del aprendizaje nos comprometen no solo a cumplir con las tareas que el maestro envía, los conocimientos memorísticos y repetitivos que a veces no nos conducen sino solo ha conseguir que los niños se cansen fácilmente y crean que la educación es aburrirlos y obligarlos a estar sometidos a cumplir tareas que a veces no saben "Ni el porqué de ellas".
Esto es primordial cambiar y aplicar técnicas apropiadas que contribuyan a que el niño sienta gusto por estudiar y no crea que ir a la escuela es ir a divertirse en recreo o en momentos de esparcimiento y no en una formación integral para ser en un mañana un ciudadano de bien y buenas costumbres donde los valores sean la pauta para construir una sociedad mejor.
Olvidemos los aspectos tradicionales donde el maestro cree saber todo y lo que él dice es la última palabra, creando en el niño esquemas mentales que lo confunden y que no están acorde a sus realidades y necesidades, por lo que el interés cada vez es menor.
Frente a ello es hora de educar basado en contenidos no solo memorísticos sino más bien contenidos que enriquezcan y alimenten el conocimiento del niño para que la imagen que se forma sea un aporte a la realidad en que vive y pueda seleccionar los problemas que la vida cotidiana se presentan y parecen complejos.
Allí está entonces nuestra labor para que la imagen del conocimiento desde cualquier punto de vista sea útil y práctico sin olvidar que un niño prioriza sus sentimientos a sus conocimientos, si ambos son guiados correctamente alcanzaremos nuestras metas y sentiremos que el aprendizaje es óptimo y contribuye a solucionar los problemas.
Al niño hay que guiarlo para que a través de su pensamiento aprenda a solucionar sus dificultades aunque esté errado es necesario enseñarle a seguir adelante, que sepa como desenvolverse y está satisfecho de lo que hace.
Las estrategias técnicas, estímulos e instrumentos, son factores que ayudan a obtener los mejores resultados porque el conocimiento es la base de un porvenir lleno de éxitos y triunfos.
Todo éste análisis no busca señalar a los maestros por su labor o a las escuelas por el conocimiento que entregan, más bien de trata de contribuir a que el conocimiento sea el camino para solucionar los problemas educacionales y de la sociedad en general.
Muchos ya han empezado pero la tarea es compleja por lo que testimonios como es nuestro buscan aportar para que la educación cumplan su rol de formar seres humanos, inteligentes, creativos, dinámicos y con una buena práctica de valores.
En conclusión la imagen del conocimiento debe permitirnos:
- Crear seres humanos críticos, reflexivos, solidarios con capacidad, creadora que solucionan problemas de su entorno.
- Educar basado en realidades del entorno y no limitarnos a ser repetitivos, mecánicos y hasta en muchas ocasiones aburridos.
- Desarrollar hábitos que formen un conocimiento útil y práctico que contribuya al desarrollo científico.
- Concientizar en instituciones y maestros que su labor está en hacer de la educación, parte agradable y primordial que el ser humano debe tener para ser cada día mejor.
- Utilizar técnicas, métodos y estrategias que permitan la formación de un aprendizaje significativo.
Rafico